Sobre las esencias florales y la evolución de la conciencia: De Impatien hacia clematide.

Imagino siempre el sistema Bachiano como una red energéticamente compensada. El hilo “lineal” de pasar de una soledad a otra soledad, pareciera lógico. Lo que ocurre, es que si integramos la “ciclicidad” impatiens (el eterno retorno) el pensamiento lineal se desvanece, y resulta atractivo evocar a clematide como una polaridad, que en si un aspecto es polar, aunque forman parte del mismo abrazo. Es decir, que si el sistema bachiano fuera una red, y suponiendo a Bach como el tejedor dentro de un tejido, el nudo tenso -impatiens- podría compensarse con en el nudo flojo –clematide– y en ese enlace, en el viaje del alma de nudo a nudo, se hallaría el aspecto integrativo y evolutivo del sistema.

Si lo vemos como un sistema, confiando que el paso del arquetipo impatiens ha dejado enseñanza, podría ser una alternativa secuencial del arquetipo impatien hacia clematide. En estas dos soledades curiosamente, la indiferencia despierta la crueldad, Bach, tal vez para esos momentos, tejiendo en la gracia de la compasión, se ve atraído por clematide .
Aquí claramente puedo apreciar la tentación, la prueba, del aprendizaje, porque la vida es andar hacia adelante, retornar a la crueldad es ir atrás, avanzar demasiado, es la ausencia de la propia existencia.
De algún modo Bach es su propio estado evolutivo, nos enseña a confiar en nuestros pasos guiados y apoyados por la gracia De Dios, (ademas por ello imagino gestándose en este proceso al arquetipo mimulus como siguiente paso). El misterio que Bach deja no sería casual, no para dar lugar a que la suposición humana o la intensa mentalidad impatien nos consuma, sino para que la creatividad nos reavive la llama de la vida y nos mantenga en un presente en presencia plena.

Sobre las esencias florales y la evolución de la conciencia: De Impatien hacia clematide.

De Impatien hacia clematide.

Hasta ahora, hay estados de exploración experiencial, que pocas o ninguna palabra pueden describir estáticamente lo vivo, lo infinito, lo profundo. Si puedo ofrecer testimonio que en estos pasos hacia adelante coexisten tentaciones que jalan y seducen con el volver atrás como un estado cómodo, conocido y añorado.
Se trata de abrazarse a la fe, a confiar, a creer que todo cambio es posible hacia la liberación. Se requiere de valentía y fortaleza, voluntad y convicción, beber esencias y dejarse impregnar por la información de nuevos patrones energéticos que proponen desafíos.

El Amor, es una luz de continua presencia, que está deseando transformarnos hacia la dicha y la plenitud, a la vez que uno está deseando ser inundado de esta gracia.
El juego está en danzar el vivir, ser maleables, no luchar, aceptar, con dolor y alegría.
En Bach lo más bello es el misterio junto con la enseñanza que no está la evolución en el nudo, sino en el espacio entre nudo y nudo. Un abrazo, gracias. Mariana